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Se crecieron las damas de honor

Estamos acostumbrados a verlas en las comedias romántica, todas iguales con vestidos coloridos, como organizadoras de la despedida de soltera, ayudándole a la novia a vestirse el día de la boda y luego, entre miradas cómplices, escoltándola hacia el altar. Son las damas de honor, quienes comandadas por la madrina (en inglés bridesmaid), conforman junto a los pajecitos y los amigos más cercanos del novio la corte nupcial.
 
Como muchas tradiciones, ésta tiene sus orígenes en algo práctico y místico: en la antigüedad quien iba a casarse debía recorrer usualmente grandes distancias hacia su destino, entonces necesitaba un grupo que lo acompañara y defendiera. 
 
La novia viajaba con sus amigas y familiares más cercanos, quienes se vestían igual a ella para confundir al enemigo y así garantizar su llegada sana y salva al altar. Así mismo, se creía que los malos espíritus se confundirían y no podrían estar seguros de a quién atacar para impedir que el amor triunfara.
 
Hoy las razones van más por el lado de la amistad, la complicidad y el deseo de darle protagonismo a las personas que siempre han estado al lado de la novia durante su noviazgo, como cuenta Stephanie Marie Scotto, quien se casó en marzo en Medellín, pero que por vivir en Estados Unidos, quiso incluir esa tradición en su boda: “Inmediatamente supe que iba a casarme pensé en mi mejor amiga, a quien conozco desde los seis años como madrina, y en otras dos amigas muy cercanas para ser mis Damas de Honor. Hubiera querido incluir a mi mamá, pero ella ya tenía su sitio privilegiado en mi matrimonio”.
 
Todo comienza con la planeación de la boda y la escogencia de los vestidos es uno de los puntos más importantes. Aquí existen dos opciones: pueden elegirse diseños diferentes para cada una de las damas —con una misma tela y color— o puede optarse por un traje idéntico para todas. “Yo elegí con mi madrina unos vestidos hermosos de Vera Wang, en un tono muy especial, acorde con el sitio en el que me casé (El Museo El Castillo) y como todas son más o menos parecidas el estilo era idéntico”, recuerda Stephanie.
 
En el caso de los hombres, los amigos del novio que conforman su parte de la corte deben ir vestidos igual y llevar algo que los vincule con el traje de las damas. Así mismo, como ellas con la novia, ellos se encargan de la despedida de soltero y de apoyar en todo momento al novio antes de la boda y en el día especial.
 
Es pues una tradición que vale la pena considerar para quienes cuentan con grandes amigos y quieren darles un sitio especial en uno de los días más importantes de sus vidas.
 
 
Si quieres incluir esta tradición en tu boda, ten en cuenta: 
 
La madrina y las damas de honor deben ser de tu absoluta confianza y tener toda la disposición para ayudarte.
 
Normalmente las damas de honor pagan por su vestido, sin embargo es bueno darles un regalo como muestra de tu agradecimiento.
 
El padrino es quien entrega los anillos al novio y en la fiesta da un pequeño discurso en honor a la nueva pareja.
 
Parte de la tradición está en poder reunirse a arreglarse juntos para la boda; así que es bueno contar con un buen espacio para ello, tanto en el caso del novio y sus padrinos, como de la novia y sus damas.
 
No es necesario que los padrinos entren en pareja con las damas de honor, en caso de que el número no sea igual, pueden entrar primero ellas y luego ellos.
 
 
 
 
Categoría: La ceremonia

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